Anyone leaving Paraguay for vacation or home-leave should expect to be besieged by requests from friends and family to bring a little something back to Paraguay from “el exterior.” I have personally brought back rolls of aluminum foil, car parts, deodorant… you name it. While doing some research on Paraguayan history I was delighted to discover that even the founding fathers of Paraguay partook in these requests. Here is an excerpt from “Letters on Paraguay” a collection of letters written by the Robertson brothers, two Scottish gentelmen living in Paraguay in the early 1800’s:
“AFTER spending a month in Buenos Ayres, and making arrangements there for more extended operations to Paraguay, I prepared to return to that country. I had in the meantime, however, a great many commissions to execute for my friends. Don Gregorio, first on the list of these, wanted a cocked-hat, a capote, or cloak, a dress sword, and half a-dozen pair of silk stockings. Don Fulgencio Yegros, the president of the junta, wanted abundance of gold lace, a pair of epaulettes, and an English saddle. General Cavallero wanted a white hat, and a military coat, cut to measure by a Buenos Ayres tailor. Doctor Mora wanted a number of law books; and Doctor Bargas a new pig-tail, and an embroidered waist- coat. Even Doctor Francia wanted a telescope, an air-pump, and an electrifying machine.
The wives and comadres of all these wanted things innumerable: fashionable dresses, shawls, shoes, and blonde. I have heard of a person who on receiving numerous commissions of a similar kind, took them all to the azotea, or flat roof of his house, on a windy day. On the papers which came ” accompanied by a remittance,” he placed the ounces of gold sent for the purchases required. These commissions being proof against the wind, remained in their places, and were executed. The others, which were unaccompanied by the necessary means for purchase, were left to the mercy of the elements, and of course blown away.”
Vol. I of Letters on Paraguay is available for download (free) here:http://books.google.com/books?id=KD4IwpOaglwC&printsec=frontcover&dq=letters+on+paraguay
and Vol. II (the quoted passage is from Vol. II) is available here http://www.archive.org/details/lettersonparagua02robeuoft.

Toda persona viajando fuera de Paraguay ha recibido pedidos de amigos y familia para traeles algún encargo del extranjero. Yo mismo he regresado al Paraguay con rollos de papel aluminio, repuestos de autos, desodorantes… y la lista sigue. Mientras estaba estudiando la historia de Paraguay tuve el agrado de descubrir que hasta los mismos fundadores de la República participaron en esta tradición. Este es un pasaje de “Letters on Paraguay” una colección de cartas escritas por los hermanos Robertson, dos señores de decendiencia Escosesa quienes vivieron en Paraguay a principios del los años 1800’s:
“Después de permanecer un mes en Buenos Aires y hacer arreglos allí para extender mis operaciones comerciales en el Paraguay, preparé el regreso a aquel país. Al mismo tiempo tenía que dar cumplimiento a muchísimos encargos de mis amigos. Don Gregorio, el primero de la lista, necesitaba un sombrero tricornio, una capa, un espadín y media docena de medias de seda. Don Fulgencio Yegros, presidente de la Junta, precisaba abundantes galones, un par de charreteras y una montura inglesa. El general Caballero encargaba un sombrero blanco y una casaca militar hecha de medida por un sastre de Buenos Aires. El doctor Mora necesitaba una cantidad de libros de derecho y el doctor Vargas coleta nueva y chaleco bordado. También el doctor Francia necesitaba un telescopio, una bomba de aire y una máquina eléctrica.
Las esposas y comadres de todos ellos necesitaban innumerables cosas: vestidos de moda, chales, zapatos y blondas. He oído de alguien que, cuando recibió numerosos encargos por el estilo, llevó los apuntes a la azotea, un día ventoso. Sobre los papeles que venían “acompañados con dinero,” colocó las onzas de oro enviadas para efectuar las compras respectivas. Estos encargos resistieron al viento, permanecieron en sus sitios y fueron cumplidos. Los otros que no eran acompañados por los medios necesarios para adquirilos fueron abandonados a merced de los elements y, naturalmente volaron. “
Vol. I de Letters on Paraguay se puede bajar en forma gratuita aqui (desafortunadamente no logré encontrar una versión digital en Español):
http://books.google.com/books?id=KD4IwpOaglwC&printsec=frontcover&dq=letters+on+paraguay
y Vol. II (este contiene el pasaje citado) aqui
http://www.archive.org/details/lettersonparagua02robeuoft.

