Almost all offices here have a three minute allowance per phone call. I have experienced this with goverment offices, tourism agencies, banks, you name it. I assume that it is to keep people from making too many personal calls but the problem is that the cut off applies to both outgoing and incoming calls. If your transaction is going to take more than three minutes (which most will), be prepared for the inevitable “¡Se corta! ¡Te vuelvo a llamar!” (“The call is getting cut! I´ll call you back!”).
There are two problems with The Three Minute System. The first is that it obviously makes having complex conversations over the phone cumbersome. When shopping for private health insurance I had to receive all plan details in multiple 3 minute installments. Totally inefficient for both parties – how is someone supposed to deliver a sales pitch effectively under this system? Secondly, it discourages people from doing with even simple transactions over the phone. Especially when dealing with goverment ministries I have been encouraged to show up in person only to be given information that could easily have been provided over the phone. It is a waste of time and resources, most of all for people living outside of Asunción.
All this being said, in comparison to other countries, in Paraguay there are not that many labyrinthian automated phone trees with options to press 1, 2, or 3 and continue on hold for hours. Here you are much more likely to reach real person over the phone. If offices using the Three Minute System allowed incoming calls to run their course uninterrupted then maybe we could all take better advantage of that.
Llamemos al pan pan y al vino toro. La atención al cliente en Paraguay es lamentable. La falta de tecnología combinado con un amor a la burrocracia hace que hasta la gestión más rutinaria se vuelva una tragedia griega (o una tragicomedia si logras mantener la calma). Desafortunadamente tratar de acortar el proceso usando el teléfono raramente da resultados debido al Sistema de Tres Minutos.
Casi todas las oficinas aqui tienen un límite de tres minutos por llamada. Esto lo e experimentado en oficinas gubernamentales, agencias de turismo, bancos, etc, etc. Asumo que se usa para limitar las llamadas personales pero el problema es que se applica a ambos llamadas salientes y entrantes. Lo que siginfica que si tu llamada va a tomar más de tres minutos (y la mayoría lo tomará) estate preparado para el inevitable “¡Se corta! ¡Te vuelvo a llamar!”
Hay dos problemas con el Sistema de Tres Minutos. El primero es que obviamente dificulta el tener conversaciones complejas vía el teléfono. Cuando estuve buscando un seguro médico privado tuve que recibir los detalles de cada plan en múltiples plazos de 3 minutos. Es totalmente ineficiente para ambas partes – cómo se supone que alguien haga su oferta de venta efectivamente bajo este sistema? En segundo lugar el Sistema de Tres Minutos desalienta a las personas de brindar información más simple por teléfono. Especialmente al tratar con los ministerios gubernamentales he sido alentada para venir en persona y al llegar me dan información que fácilmente pude haber recibido por teléfono. Esto implica un mal gasto de tiempo y dinero, en especial para aquellos que no viven en Asunción.
No obstante, en comparación a otros países, en Paraguay no hay tantos laberíntos telefónicos automatizados con miles de opciones para presionar 1, 2, 3 y seguir en espera por horas. Aqui es mucho más factible hablar con una persona real por teléfono. Idealmente hablando, si las oficinas utilizaran el Sistema de Tres Minutos dejando que las llamadas entrantes sigan su curso sin interrupciones quizás podríamos aprovecharlo mejor. Esto serviría para el beneficio de los que hacen y reciben la llamada.

