
Este fin de semana peregrinos del país entero están caminando a Caacupé en honor a la Virgen. De esta manera los peregrinos cumplen promesas a la Virgen de Caacupé hechas a cambio de que ella oiga sus plegarias. La mayoría de los paraguayos han peregrinado en algún momento de sus vidas y es bastante interesante descubrir sus motivaciones. Por ejemplo, una prima mía caminó después de haberle pedido un embarazo sin complicaciones a la Virgen. Cabe resaltar que muchas personas cumplen su promesa a lo largo de sus vidas, participando del peregrinaje, si es possible, cada año. A lo largo de todo el camino a Caacupé los promeseros van cantando y rezando y la ruta está llena de gente que les ofrece comidas y bebidas; son personas cuya promesa a la Virgen fue de cuidarle a los peregrinos.
En peregrinaje termina en la Catedral de Caacupé donde peregrinos entran y le rezan a la Virgen. La plazoleta que bordea dicha catedral se llena de peregrinos y desde allí la noche de la víspera es amenizada con serenatas a la Virgen. Las festividades religiosas culminan el lunes (feriado nacional) con una misa central mantinal en la Catedral de Caacupé. Cobertura mediática del peregrinaje y la misa será difundida a nivel nacional asique no hace falta caminar para participar. La próxima semana escribiré en el blog sobre la experiencia de caminar desde Piribuebuy, el pueblo natal de mi madre. Creo que va a ser como una combinación de un desfile y uno de los Cuentos de Canterbury. Si te interesa participar el mejor consejo que te puedo dar es que busques amigos Paraguayos con quien hacerlo. No será difícil ya que todos conocen a alguien que está caminando. Si deseas darte una escapada de Asunción como para evitar las festividades no intentes tomar Ruta 2 bajo ningunas circunstancias.
La Virgen de Caacupé hasta tiene su propio sitio de web, un regalo/promesa de la Asociación de Jinetes del Paraguay.
Nota interesante: El ejemplar de ABC Color del juevés incluyó una guía para rezar y un rosario de madera de obsequio, y el del viernes vino con el obsequio de un calendario de la Virgen de Caacupé.


